Él, lo más importante, delicado y con casi 80 años.
Una red de mentiras y soberbia bien tejida.
Había que preservarlo.
No podía dejarme atrapar.
Pero que después de no echarte del apartamento, en pleno COVID, cuando el contrato de alquiler había caducado, y bajarte el alquiler cuando me lloraste porque, debido a la guerra, no podías recibir ayuda familiar, jabón, mucho jabón.
Dejar el apartamento hecho un asco, un verdadero asco, jabón, mucho jabón.
La justicia, un artificio.
Poco importa la verdad. Poco se hace para saberla.
La soberbia, la agresividad se imponen ante el intento de no ser injusta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario